lunes, 30 de mayo de 2011

Discapacidad intelectual y derecho al voto.

Según este artículo de Europa Press (http://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-centro-educacion-especial-denuncia-veto-15-discapacitados-intelectuales-hora-votar-20110522144710.html) 15 personas con discapacidad intelectual no pudieron ejercer su derecho al voto en un colegio electoral de Mairena del Aljarafe en las pasadas elecciones municipales del 22 de marzo.

Estas personas, además, habían ejercido su derecho al voto en anteriores ocasiones sin ningún tipo de problema; sin embargo, en esta ocasión han alegado que están "incapacitados por sentencia judicial".

El debate surge en decidir a qué personas les debe estar permitido votar o no. ¿Quién puede decidir si una persona, amén de su discapacidad es apta para tomar decisiones políticas o no? ¿Es esto una verdadera democracia si trazamos una línea y decimos "tú no"?

En nuestra opinión, esto no solo es una muestra de segregación social, sino que debería ser un delito, ya que según el artículo 23 de la Constitución Española "Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal."


Además, si empezamos a poner limitaciones, ¿por qué no hacer un examen a la puerta de los colegios electorales para valorar la madurez y los conocimientos políticos de los votantes? Porque el hecho de que tengas una discapacidad no implica que no puedas entender de un tema, mientras que una persona sin hándicaps puede no interesarle y no saber qué está votando.

Os recomendamos que leáis el artículo y deis vuestra opinión.

2 comentarios:

  1. Me parece una auténtica vergüenza, si a que los colegios no estén dotados para que entren personas con movilidad reducida, sumamos también el hecho que mencionáis en esta entrada... diría que España puede llegar a dar vergüenza en muchas ocasiones.
    Enhorabuena por vuestro blog chicos. Gente como yo se siente agradecida por un trabajo como el vuestro, espero seguir leyendo entradas vuestras.

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  2. Tienes toda la razón Jose, y me gustaría comentarte algo, que no hará más que darte la razón. El pasado domingo, me acerqué a mi colegio electoral correspondiente como tocaba y pude fijarme en que para acceder a las urnas había que subir unas escaleras (7 peldaños concretamente. Sí, los conté).
    Tras esto me dirigí arriba, introducí mi voto, y al salir pude comprobar como una persona en silla de ruedas no podía votar puesto que no había una simple rampa para que esta persona pudiera acceder al colegio.
    Me acerqué a preguntar y me dijeron que no podían hacer nada.
    Me pareció una completa vergüenza, con todas las palabras, si tenemos en cuenta el año en el que estamos, que un colegio no disponga de una rampa.
    ¿Qué pasa entonces si un alumno se rompe un pie?
    ¿No puede asistir a clase?
    Este no es más que uno de los muchos problemas a los que tiene que enfrentarse una persona que presenta una necesidad concreta en un momento determinado, y lo triste es que las personas que deberíamos ayudarles, no lo hacemos.

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